Un reciente estudio revela un preocupante incremento en el uso de aplicaciones de delivery para transportar pasajeros en motocicleta, a pesar de la prohibición existente. Conductores de estas plataformas, inicialmente diseñadas para el reparto de productos, están aprovechando su disponibilidad para ofrecer servicios de transporte de personas. Esta práctica ilegal se estaría incluso promocionando activamente a través de redes sociales, facilitando la conexión entre conductores y potenciales pasajeros. Las autoridades aún no han detallado las sanciones que se aplicarán a quienes participen en esta actividad. La situación plantea interrogantes sobre la regulación y el control de las plataformas digitales y la seguridad de los usuarios. Se espera que se tomen medidas para frenar este fenómeno en crecimiento y garantizar el cumplimiento de la ley.