El Secretario de Estado del Ministerio de Energía, Cristian Bușoi, ha descartado el riesgo de un accidente nuclear en la central nuclear de Cernavodă, a pesar de que el nivel del Danubio ha alcanzado un mínimo histórico. El río se encuentra ahora a solo 3 centímetros del nivel en el que la refrigeración de los reactores sería imposible. Bușoi asegura que la seguridad de la central está bajo control y que los pronósticos indican un ligero aumento del nivel del agua en los próximos días. No obstante, esta situación impide la reactivación de los reactores I y II, manteniendo la presión sobre el mercado energético eléctrico. Las autoridades insisten en que, a pesar de la situación crítica, no existe peligro para la población ni para el medio ambiente. Se continúan monitoreando las condiciones del Danubio cerca de Cernavodă.