Una encuesta exclusiva realizada por NMS para Novinky revela que la mayoría de los checos se quejan del calor, pero casi dos tercios lo soportan bastante bien. El estudio indica que las mujeres sufren más con las altas temperaturas que los hombres. Según la encuesta, la temperatura considerada límite para la mayoría de los checos es de 35 grados Celsius. Los resultados sugieren una relativa capacidad de adaptación al calor entre la población. Este umbral de 35°C marca el punto a partir del cual el calor se vuelve insoportable para la mayoría. La encuesta ofrece una visión valiosa sobre la percepción pública del calor en la República Checa.