A partir del 1 de julio, los dueños de perros en la República Checa deberán registrar obligatoriamente a sus animales en una nueva base de datos central. Los veterinarios serán los encargados de ingresar los datos durante las vacunas contra la rabia o al momento de la implantación del microchip en cachorros. El Ministerio de Agricultura afirma que esta medida agilizará la identificación de los propietarios de perros perdidos. El costo anual de administración y operación del registro se estima en tres millones de coronas checas. El incumplimiento de esta normativa conllevará multas de hasta 50.000 coronas para particulares y 300.000 coronas para empresas. La nueva ley busca mejorar la trazabilidad y responsabilidad en la tenencia de mascotas.
