La implementación del sistema europeo de control de trenes (ETCS) en la red ferroviaria checa ha incrementado la seguridad y fiabilidad del tráfico, según un informe del Tribunal de Cuentas (NKÚ). Sin embargo, el estudio revela que no se han cumplido los objetivos de aumentar la capacidad de las líneas, acelerar el tráfico ferroviario ni reducir los tiempos de viaje. El NKÚ examinó el uso de los fondos destinados al despliegue del ETCS por parte del Ministerio de Transporte y la Administración de Ferrocarriles (SŽ). A pesar de la inversión, la infraestructura no ha experimentado mejoras significativas en términos de eficiencia operativa. El informe destaca una desconexión entre los objetivos iniciales y los resultados obtenidos con la implementación del sistema. Se enfatiza que el principal beneficio del ETCS ha sido, hasta ahora, la mejora de la seguridad en las líneas donde se ha instalado.