El gobierno checo determinará quién representará al país en la cumbre de la OTAN que se celebrará en julio en Ankara, Turquía. El presidente Petr Pavel no asistirá al encuentro, tras expresar previamente la posibilidad de presentar una demanda por competencias si se le impide participar. El ex primer ministro Andrej Babiš declaró que no desea generar conflictos con la presidencia en relación con la cumbre. La decisión del gobierno se produce en un contexto de tensiones entre Pavel y el gobierno sobre la representación en eventos internacionales. Se espera que la participación checa en la cumbre se centre en temas de seguridad regional y cooperación con la Alianza Atlántica. La ausencia del presidente Pavel marca un precedente en la representación checa en cumbres de la OTAN.