El Gobierno checo confirmó que el primer ministro Andrej Babiš liderará la delegación en la cumbre de la OTAN que se celebrará en Ankara. Babiš había solicitado previamente al presidente Petr Pavel reconsiderar su asistencia, lo cual fue rechazado por el mandatario, quien insistió en que, según el protocolo diplomático, el jefe de Estado debe encabezar la delegación. Miroslav Ševčík, vicepresidente de la comisión presupuestaria del Parlamento, criticó la actitud del Gobierno por aceptar la participación del presidente, argumentando que debió oponerse a una medida cautelar del Tribunal Constitucional. Por su parte, Pavel Žáček, miembro de la comisión de defensa, consideró que el primer ministro “perdió” al permitir que la disputa escalara y respaldar ataques contra el presidente, calificándolo de error político. La situación ha generado debate entre comentaristas políticos como Martin Čaban y Martin Komárek. La discusión fue moderada por Tereza Řezníčková.