El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Checa ha accedido parcialmente a las demandas de la Presidencia con respecto a la delegación que acompañará al presidente Petr Pavel a la Cumbre de la OTAN. Inicialmente, la delegación presidencial se limitaba a un número reducido de asistentes, pero ahora podrá incluir a tres empleados de la Presidencia y un guardaespaldas, en lugar de la configuración anterior de tres miembros de seguridad y un miembro del personal de la oficina. Sin embargo, persiste una disputa sobre si el presidente viajará a la Cumbre junto con el gobierno. Esta flexibilización por parte del Ministerio busca evitar una escalada del conflicto. El tema del transporte sigue siendo un punto de desacuerdo clave. Se espera que se llegue a una solución definitiva en los próximos días.