Un hombre de 41 años, identificado como Petr Zemánek, ha sido condenado a 15 años de prisión por apuñalar a un ciudadano bielorruso en Praga el año pasado. El Tribunal Superior de Praga endureció la sentencia tras considerar el ataque como un intento de asesinato premeditado motivado por la nacionalidad de la víctima. Inicialmente, el caso se había tratado como un intento de agresión simple. Durante el ataque, el agresor profería gritos instando a matar a todos los ucranianos. La corte determinó que el crimen fue impulsado por el odio racial y nacional. La sentencia es definitiva y no admite apelación. Zemánek tiene antecedentes penales.