El ex presidente del Tribunal Constitucional checo, Pavel Rychetský, rechazó las acusaciones de activismo político dirigidas a la institución, argumentando que su rol es inherentemente político. En una entrevista con ČT24, Rychetský explicó que el Tribunal Constitucional se encarga de resolver disputas políticas entre las instituciones del Estado. Subrayó que el tribunal no elige los casos que juzga, sino que debe abordar aquellos presentados por entidades con legitimación activa. Rychetský considera que las críticas provienen de una falta de comprensión sobre la función del Tribunal Constitucional. El ex presidente defendió la independencia del tribunal y su obligación de pronunciarse sobre los asuntos que se le someten. Su declaración busca clarificar el papel del Tribunal Constitucional en el sistema político checo y responder a las recientes controversias.