La acumulación de basura alrededor de los contenedores y puntos de recogida está aumentando en las ciudades checas. A pesar de que cada persona en el país recicló más de 90 kilogramos de residuos el año pasado, la capacidad de algunos contenedores es ya insuficiente, especialmente en Praga. Un portavoz de Praga 3 explica que el problema no solo es la frecuencia de la recogida, sino también el depósito de residuos inapropiados en estos lugares. La ciudad está probando tecnologías como sensores que alertan sobre contenedores llenos, actualmente en Praga 11 para contenedores de vidrio. Las autoridades municipales enfatizan que la solución principal reside en la responsabilidad ciudadana y el correcto manejo de los residuos. Se busca optimizar la gestión de residuos gracias a la tecnología y la concienciación.