Las autoridades fronterizas han desmantelado una red de tráfico ilegal de explosivos que operaba a nivel interprovincial. La operación policial resultó en la apertura de dos investigaciones penales y la detención de tres individuos relacionados con la red. Durante el operativo, se incautaron más de 200 kilogramos de explosivos, junto con más de 10.500 detonadores. Las autoridades competentes están llevando a cabo las investigaciones pertinentes para determinar el alcance total de la red y sus posibles implicaciones. Se presume que los explosivos estaban destinados a actividades ilícitas. Este golpe representa un importante avance en la lucha contra el tráfico de materiales peligrosos en la región.