El presidente croata, Zoran Milanović, ha revocado la condecoración otorgada a Branislav Glavaš. Esta decisión ha generado reacciones encontradas entre analistas políticos. Bauk considera que la revocación es una medida justificada. Por otro lado, Josić interpreta la acción como parte de una práctica más amplia, aunque cuestiona la aplicación desigual de criterios entre los veteranos de guerra. La revocación del reconocimiento a Glavaš se anticipaba, según diversas fuentes. El debate se centra en la consistencia y equidad en el trato a los excombatientes y la justificación de estas medidas presidenciales. La situación pone de relieve tensiones existentes en torno al reconocimiento y la valoración de figuras controversiales en el contexto de las guerras de los Balcanes.