Un tribunal ha dictaminado que la Nederlandse Aardolie Maatschappij (NAM) debe mantener su estatus de administradora de los depósitos de gas Norg y Grijpskerk. Esta decisión judicial impide que la empresa energética se desvincule de dicha responsabilidad. En consecuencia, NAM sigue obligada a cumplir con la normativa vigente sobre el almacenamiento de gas. Entre estas regulaciones, destaca la prohibición de cesar las actividades de almacenamiento si esto compromete la seguridad del suministro. El fallo asegura que la gestión de estas infraestructuras permanezca bajo el control de la compañía. De este modo, se prioriza la estabilidad energética frente a las pretensiones de la empresa.