La terapeuta Mónica González argumenta que la división de gastos en una pareja no debe ser automáticamente equitativa al 50%. En cambio, propone que se establezcan acuerdos basados en los ingresos individuales, las circunstancias personales y las necesidades específicas de cada miembro. González enfatiza que la corresponsabilidad en una relación va más allá de lo económico. Las tareas del hogar, el cuidado de los hijos y el apoyo emocional también son elementos cruciales que deben repartirse de forma justa. Una distribución equilibrada de estas responsabilidades contribuye a una relación más sana y equitativa. La clave reside en la comunicación abierta y la búsqueda de un modelo que funcione para ambos miembros de la pareja. Esto permite evitar resentimientos y fomentar un vínculo más sólido.