Costa Rica enfrenta un aumento significativo en los apagones a nivel nacional, generando preocupación entre los ciudadanos y el sector productivo. La respuesta del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) ha sido criticada por su lentitud y falta de claridad. Se identifica como causa principal la ineficiencia en el sistema de reporte de averías y la gestión irregular de los daños ocasionados. Esta situación pone en evidencia vulnerabilidades en la infraestructura eléctrica del país. Expertos señalan la necesidad de modernizar los sistemas de comunicación y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias. El ICE aún no ha detallado un plan concreto para abordar la problemática a largo plazo. La falta de soluciones rápidas podría afectar la estabilidad económica y la confianza en el servicio eléctrico.
