El número de casos confirmados de Ébola en el este de la República Democrática del Congo ha superado los mil, con 254 fallecimientos registrados hasta la fecha. La epidemia, que comenzó en la provincia de Ituri en mayo, ha afectado a 1003 personas, aunque se estima que la cifra real podría ser mayor. A pesar de que aproximadamente cien pacientes se han recuperado, aún hay 365 personas hospitalizadas o en cuarentena. Las autoridades sanitarias expresan gran preocupación, ya que la propagación del virus, causado por la variante Bundibugyo, es difícil de controlar debido a la inestabilidad regional y la actividad de grupos rebeldes como las ADF. La identificación del primer caso sigue siendo desconocida, lo que dificulta el seguimiento de la enfermedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el rastreo de contactos es insuficiente, alcanzando solo al 50% de las personas expuestas, cuando se requiere un 90% para un control efectivo. La situación se complica por el desplazamiento de poblaciones debido a los conflictos, obstaculizando los esfuerzos de contención.
