La segunda vuelta presidencial en Colombia, que se celebrará este domingo, enfrenta a dos candidatos con historias personales marcadas por el conflicto armado del país. Tanto Iván Cepeda como Abelardo de la Espriella tienen vínculos, aunque de distinta naturaleza, con los grupos paramilitares que operaron durante décadas. Estos grupos, originariamente creados por terratenientes de derecha, narcotraficantes y empresarios, se formaron para combatir a las guerrillas de izquierda. El conflicto interno colombiano ha dejado un saldo de casi medio millón de muertos. La elección definirá el futuro del país, con visiones radicalmente opuestas sobre cómo abordar el legado de la violencia y construir la paz. La sombra del pasado paramilitar se cierne sobre el proceso electoral, recordando la profunda cicatriz que ha dejado en la sociedad colombiana.
