La Silla Vacía reporta que la salida de Colombia de la Corte Penal Internacional (CPI) tendría un impacto negativo, especialmente en las mujeres colombianas. La CPI ofrece una garantía complementaria de justicia que una alianza regional de seguridad no puede reemplazar. Este riesgo se centra en la posibilidad de que se debilite la persecución de crímenes de género y violaciones de derechos humanos cometidas durante el conflicto armado. Abandonar la CPI podría dejar un vacío en la búsqueda de justicia para las víctimas, particularmente aquellas que han sufrido violencia sexual y otras atrocidades. La salida del país de la CPI generaría incertidumbre sobre el futuro de las investigaciones en curso. Se teme que la impunidad aumente y se obstaculice el avance hacia una paz duradera y reconciliación nacional.