El gobierno colombiano, a través de un mensaje informal enviado por WhatsApp a contratistas de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), ha sugerido evitar el uso del término “campesinos” en comunicaciones oficiales. El mensaje, firmado por la Oficina del Inspector de la Gestión de Tierras (Oigt), no explica las razones detrás de esta directriz. Esta solicitud ha generado debate sobre el lenguaje utilizado para referirse a las poblaciones rurales en Colombia y las implicaciones políticas de dicha decisión. La Silla Vacía fue la primera en reportar esta inusual comunicación. Se desconoce si esta medida forma parte de una estrategia más amplia de cambio de narrativa gubernamental. La ausencia de una explicación oficial alimenta especulaciones sobre una posible sensibilidad en torno al término o una redefinición de las políticas agrarias. La controversia subraya la importancia del lenguaje en la comunicación de políticas públicas y su impacto en la percepción pública.