Un reciente viaje a Roma llevó a reflexionar sobre el desarrollo turístico en Colombia y América Latina. La pregunta central es qué elementos faltan para construir un sector turístico robusto, duradero y sostenible en la región. A diferencia de la creencia común, el autor plantea que la digitalización no es la solución principal. En su lugar, enfatiza la importancia de la humanización del turismo, priorizando la experiencia y conexión personal. Se sugiere que el enfoque debe estar en crear experiencias auténticas y significativas para los visitantes. El texto plantea una crítica implícita a la tendencia de priorizar la tecnología sobre el factor humano en el desarrollo turístico. La sostenibilidad a largo plazo del turismo depende, según el autor, de la capacidad de ofrecer experiencias genuinas y memorables.