Un estudio reciente revela que el cambio climático está afectando la educación de 12.7 millones de niños en Bangladesh. La investigación, realizada por "Education Cannot Wait" – un fondo global de la ONU para la educación en zonas de crisis – destaca el impacto disruptivo de los fenómenos meteorológicos extremos y los desastres naturales relacionados con el clima. Estos eventos, cada vez más frecuentes e intensos, interrumpen la asistencia escolar, dañan la infraestructura educativa y desplazan a las comunidades. El estudio subraya la urgente necesidad de invertir en resiliencia climática dentro del sector educativo bangladesí. Se requiere adaptar las escuelas para resistir desastres, garantizar la continuidad del aprendizaje en situaciones de emergencia y proteger a los estudiantes vulnerables. La iniciativa "Education Cannot Wait" busca movilizar recursos para abordar esta crisis y asegurar el derecho a la educación para todos los niños afectados.