El CJP (Committee on Justice and Peace) ha anunciado que tiene un "Plan B" listo para entrar en acción, después de la detención de Dipke, lo cual ha generado una prueba de liderazgo dentro de la organización. La detención de Dipke ha creado un vacío de liderazgo inesperado, forzando al CJP a evaluar su estrategia y a activar alternativas preestablecidas. Esta situación plantea desafíos significativos para el futuro inmediato de la organización, especialmente en relación con sus objetivos y operaciones en curso. El “Plan B” busca asegurar la continuidad de las actividades del CJP a pesar de la ausencia temporal de Dipke. Se espera que esta situación se resuelva en los próximos días, pero el CJP está preparado para manejar cualquier eventualidad. La organización se encuentra ahora bajo presión para demostrar su resiliencia y su capacidad para adaptarse a circunstancias imprevistas, manteniendo su labor en el ámbito de la justicia y la paz.