Un inversor chino ha decidido trasladar una fábrica que se planeaba construir cerca de Košice, Eslovaquia, a Marruecos. La fábrica en Košice prometía la creación de más de 330 puestos de trabajo. Sin embargo, la decisión se tomó debido a los retrasos encontrados en el proceso de aprobación. Los problemas burocráticos en Eslovaquia provocaron un cambio en los planes del inversor. Esta reubicación implica una pérdida de oportunidades de empleo para la región de Košice. La empresa busca ahora establecer sus operaciones en Marruecos, donde espera un entorno más favorable para la inversión. La velocidad en la aprobación de proyectos parece haber sido un factor determinante en esta decisión empresarial.