En la reciente cumbre del G7 en Evian-les-Bains, Francia, el presidente estadounidense Donald Trump agradeció a China por su postura neutral frente al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Este reconocimiento es significativo considerando la situación de hace un año. Trump destacó que China, junto con Rusia, contribuyó a evitar una escalada mayor del conflicto. Específicamente, mencionó que China pudo haber demostrado su fuerza enviando buques de guerra con petroleros, pero optó por la moderación. Esta actitud sugiere una estrategia china de ejercer influencia sin recurrir a la proyección de poder militar directa. Analistas interpretan esta acción como una demostración de la creciente importancia de China como actor en la estabilidad regional y global. La contención de tensiones en Medio Oriente parece ser un área donde China busca desempeñar un papel crucial.