La economía china mostró señales de desequilibrios crecientes en mayo, según datos oficiales publicados el martes. Las ventas minoristas experimentaron su primera caída en más de tres años, indicando una disminución en el consumo interno. Paralelamente, la inversión se redujo significativamente, lo que sugiere una menor confianza en el futuro económico. Sin embargo, la producción industrial aceleró su ritmo de crecimiento, creando un panorama de crecimiento económico a dos velocidades. Estos datos sugieren posibles desafíos para la recuperación económica post-pandemia de China. Analistas de Reuters señalan que esta divergencia podría requerir medidas gubernamentales para estabilizar la economía y fomentar un crecimiento más equilibrado. La situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo de crecimiento actual de China.