El Partido Comunista Chino celebra su 105 aniversario con eventos y reconocimientos, pero una atmósfera de inquietud se extiende por todo el país. Una nueva campaña anticorrupción, impulsada por el líder Xi Jinping, ha generado miedo e incertidumbre en las administraciones públicas. Inicialmente aclamada, la campaña ahora es vista con cinismo debido a la vaguedad de las normas y la ambigua definición de “disciplina política”. Esta falta de claridad paraliza a los funcionarios, complicando la gestión de los desafíos nacionales. La campaña comenzó con casos de corrupción de alto perfil, buscando intimidar a los funcionarios de menor rango. El número de casos de corrupción ha aumentado drásticamente desde 2013, en parte debido a la expansión de la definición de lo que constituye corrupción, incluyendo ahora conceptos abstractos como la “disciplina política”.