China ha activado el primer sistema de comunicación de fibra óptica de tres bandas del mundo, diseñado para potenciar la capacidad de las futuras redes de inteligencia artificial. Este avance tecnológico, desarrollado en la ciudad de Qingdao, permite que una sola fibra transporte más de cinco veces el tráfico de los sistemas convencionales. Asimismo, la capacidad de transmisión por núcleo ha experimentado un incremento cercano al 50%. El proyecto fue impulsado por una colaboración entre entidades estatales y expertos del sector. Esta infraestructura busca optimizar el flujo de datos masivos requeridos por las tecnologías emergentes. El despliegue marca un hito en la eficiencia de las telecomunicaciones globales. De este modo, China refuerza su liderazgo en el desarrollo de redes de alta velocidad.