La más reciente encuesta PISA en matemáticas y ciencias revela que los estudiantes chinos de Peking obtuvieron los mejores resultados a nivel mundial. Sin embargo, una entrevista con Li, una profesora de física de 45 años en Peking, arroja dudas sobre la familiaridad con esta evaluación. La profesora Li expresa desconocimiento sobre la existencia del test PISA, generando interrogantes sobre la representatividad y el alcance de los resultados. Esta discrepancia plantea preguntas sobre la cultura de estudio en China y cómo se mide realmente el rendimiento académico. La situación sugiere que la percepción del éxito chino en PISA podría no reflejar la realidad cotidiana en las aulas de Peking. Se abre un debate sobre la validez de las comparaciones internacionales y la necesidad de un análisis más profundo del sistema educativo chino.