China está llevando a cabo el esfuerzo más sistemático de cualquier potencia extranjera para aprender de la guerra de drones en Ucrania. Analistas militares y de la industria de defensa suelen redactar nuevas técnicas de campo de batalla en un plazo de unos cuatro meses. Sin embargo, normalmente se tarda un año o más en que esas lecciones aparezcan públicamente en el entrenamiento, el equipamiento o la estructura de fuerzas del Ejército Popular de Liberación (EPL). Este análisis revela que China observa de cerca las tácticas desplegadas en Ucrania para comprender mejor sus propias capacidades y desarrollar contramedidas. La velocidad con la que China asimila estas lecciones es significativa, aunque la implementación en sus fuerzas armadas toma más tiempo. La investigación sugiere un enfoque pragmático de aprendizaje basado en la observación y la adaptación de las experiencias en el conflicto ucraniano.