Informes revelan que China organizó entrenamiento militar secreto para soldados rusos el año pasado, con la aprobación del liderazgo ruso. Esta noticia ha provocado una fuerte reacción por parte de Alemania, cuyo Ministerio de Asuntos Exteriores ha citado al embajador chino para ofrecer explicaciones. Los reportes indican que este entrenamiento se llevó a cabo en instalaciones chinas y se enfocó en tácticas y técnicas militares. La acción se considera una posible violación de las sanciones internacionales impuestas a Rusia. Alemania busca claridad sobre el alcance de esta cooperación militar y sus implicaciones para la seguridad europea. El gobierno alemán enfatiza la importancia de la transparencia y el respeto a las normas internacionales por parte de China. Se espera que otros países europeos también expresen su preocupación.