Una planta en la provincia de Shanxi, China, ha comenzado a operar convirtiendo residuos de carbón en materiales industriales de alto valor. La instalación, ubicada en Gaoping, produce diariamente mil toneladas de áridos para la construcción, como arena y grava. Este proyecto representa un avance significativo hacia el objetivo de “cero residuos” en la industria del carbón del país. La iniciativa busca transformar un subproducto considerado desechable en recursos útiles para la economía. El gobierno local destaca el potencial de esta tecnología para reducir la dependencia de materiales de construcción tradicionales. Se espera que esta planta sirva como modelo para futuras instalaciones en otras regiones carboneras de China. La conversión de residuos en materiales de construcción contribuye a la promoción de una economía circular y sostenible.