El Presidente del Tribunal Supremo, Paul Baffoe-Bonnie, exhortó a los estudiantes a valorar tanto el carácter como el rendimiento académico. Advirtió que el conocimiento adquirido sin integridad y disciplina moral puede ser perjudicial para la sociedad, en lugar de beneficiosa. Subrayó que la búsqueda del éxito académico no debe eclipsar el desarrollo de una brújula moral sólida. Baffoe-Bonnie enfatizó la importancia de la ética en la aplicación del conocimiento. Argumentó que la falta de integridad puede convertir la inteligencia en una herramienta destructiva. El magistrado instó a los jóvenes a cultivar valores morales junto con sus habilidades académicas para contribuir positivamente a la sociedad. Su mensaje busca promover una educación integral centrada tanto en la mente como en el carácter.