La campaña de Cepeda continúa enfocándose en el aumento de la participación electoral en Bogotá y la región Caribe como puntos fuertes. Sin embargo, persisten dificultades para conectar con el electorado de centro, manteniendo un tono de comunicación que no logra atraer completamente a este segmento. A pesar de los esfuerzos, la estrategia inicial de la campaña, que demostró ser problemática en la primera vuelta, aún no ha sido completamente superada. La persistencia de estos errores estratégicos podría limitar el potencial de crecimiento del candidato. El equipo de campaña busca afinar su mensaje para ampliar su base de apoyo, pero el desafío de llegar al centro político sigue siendo significativo. La situación plantea interrogantes sobre la capacidad de la campaña para adaptarse y corregir el rumbo en las etapas finales de la contienda electoral.