Un comité federal en Canadá recomendó una pausa indefinida en la aplicación de la asistencia médica para morir (MAiD) a personas que padecen enfermedades mentales. La decisión surge tras un intenso debate sobre la preparación del sistema de salud para ofrecer este servicio a pacientes con condiciones de salud mental complejas. La pausa busca abordar preocupaciones éticas y prácticas relacionadas con la autonomía del paciente y la disponibilidad de alternativas de tratamiento. El gobierno canadiense deberá responder a esta recomendación, considerando las implicaciones para quienes buscan acceso a MAiD por motivos de salud mental. La medida ha generado reacciones diversas entre defensores de los derechos de los pacientes, profesionales de la salud y grupos religiosos. Se espera que la pausa permita una evaluación más exhaustiva de los protocolos y recursos necesarios para garantizar una implementación segura y ética de MAiD en este contexto. La discusión sobre la eutanasia y la salud mental continúa siendo un tema sensible y polarizador en Canadá.