El gobierno canadiense está intensificando el control sobre los docentes inmigrantes sospechosos de haber abandonado sus puestos de trabajo en sus países de origen. El ministro de Educación Secundaria de Camerún, Nalova Lyonga, ha instado a los profesores identificados como ausentes o desertores tras el censo biométrico y físico de abril-mayo de 2026 a presentarse. Esta medida responde a la preocupación por la posible llegada de profesionales que no cumplen con sus obligaciones laborales. El censo busca identificar a aquellos que abandonaron sus empleos sin justificación antes de emigrar. Se espera que Canadá colabore con los países de origen para verificar la situación laboral de estos docentes. El objetivo es asegurar la calidad del sistema educativo canadiense y evitar la importación de problemas laborales. La iniciativa busca garantizar que los docentes inmigrantes sean profesionales comprometidos y responsables.