El politólogo Stéphane Menounga considera que la transferencia del mandato presidencial a un vicepresidente en Camerún es una “estafa política”. Argumenta que el mandato pertenece al pueblo y el Presidente no puede transferirlo a otra persona, siendo él mismo un depositario, no el titular. El debate sobre la designación de un vicepresidente persiste, especialmente en relación con quién ocuparía el cargo y cómo se completaría el mandato presidencial en caso de incapacidad del Presidente. Menounga critica la posible revisión constitucional de abril de 2026 que restauraría el puesto de vicepresidente sin votación popular, calificándola de una violación del sistema representativo. Según el analista, esta revisión legitima una "estafa política" al permitir al Presidente nombrar a su vicepresidente. Considera que el rol del vicepresidente en Camerún no es resolver problemas, sino perpetuar el poder entre una élite.