La Asociación Camerunesa de Lucha y Prevención del Suicidio (ACLS) ha documentado más de 2333 casos de suicidio en Camerún, revelando una creciente crisis de salud pública. Entre 2012 y 2016, la tasa de suicidio en Camerún se disparó de 4,9 a 12,2 por cada 100.000 habitantes, afectando desproporcionadamente a los hombres (17,1) en comparación con las mujeres (7,4). A pesar de este preocupante aumento, Camerún ocupa actualmente el 15º lugar en África en cuanto a tasas de suicidio, según datos de la OMS. La región africana sigue siendo la más afectada a nivel mundial, con 11 muertes por cada 100.000 habitantes. Factores como las presiones sociales, los tabúes familiares y las exigencias académicas contribuyen a esta problemática. A diferencia de países como Gabón, Camerún aún no ha implementado una línea de ayuda gratuita y accesible al público.