Un reciente informe de Human Rights Watch (HRW) denuncia la falta de progreso del gobierno camerunés en la protección de mujeres y niñas contra la violencia. A pesar de compromisos adquiridos en 2011 para reducir a la mitad la violencia de género para 2026, la situación ha empeorado en los últimos quince años. Las mujeres en Camerún continúan enfrentando violencia física, económica, psicológica y emocional, tanto en el ámbito privado como público, con acceso limitado a recursos económicos como tierras y vivienda. La investigación, realizada entre septiembre de 2024 y diciembre de 2024 en varias regiones del país, revela que los abusos son perpetrados por maridos, parejas y familiares masculinos. El informe, titulado “Vivo en inseguridad permanente”, destaca la persistencia de desigualdades de género, leyes discriminatorias e instituciones débiles como factores clave que contribuyen a la violencia. HRW señala la falta de inversión en prevención y apoyo a las víctimas como un agravante significativo.