Un creciente número de surcoreanos, incluyendo jóvenes y profesionales, prefieren la comunicación a través de aplicaciones de mensajería como KakaoTalk en lugar de las llamadas telefónicas. Muchos describen las llamadas como intrusivas y prefieren el control que ofrecen los mensajes de texto, pudiendo responder cuando les resulte conveniente. Esta tendencia se extiende más allá de la generación más joven, afectando también a los trabajadores de oficina. La mensajería instantánea permite una comunicación más selectiva y menos demandante, evitando la presión de una respuesta inmediata. Expertos sugieren que esta preferencia refleja un cambio cultural hacia una comunicación más individualizada y asíncrona. La facilidad y conveniencia de KakaoTalk, junto con la percepción de las llamadas como una interrupción, impulsan esta transformación en los hábitos comunicativos del país.