Tras el devastador sismo, los negocios en La Candelaria enfrentan significativas pérdidas materiales y un luto generalizado. A pesar de las dificultades, muchos comerciantes han optado por reabrir y continuar sus operaciones, aunque en condiciones muy distintas a la normalidad. Sectores no esenciales están adaptando rápidamente sus ofertas para tratar de superar la drástica reducción en el consumo. La principal demanda actual de los empresarios es acceder a apoyo para mitigar las deudas acumuladas. La situación económica es precaria, requiriendo de una pronta y efectiva ayuda para garantizar la supervivencia de las empresas locales. La reconstrucción no solo implica reparar estructuras, sino también reactivar la economía de la zona afectada. La iniciativa y la resiliencia de los comerciantes son fundamentales para la recuperación de La Candelaria.