En 2020, Andy Burnham, entonces alcalde de Gran Mánchester, se enfrentó al gobierno conservador central en relación con las restricciones por la pandemia de Covid-19 y la compensación económica ofrecida a la región. Su firme postura, defendiendo los intereses del norte de Inglaterra, le ganó popularidad y revitalizó su perfil político a nivel nacional. La estrategia de Burnham, caracterizada por desafiar las políticas del gobierno, ha sido descrita como una táctica de “Rey del Norte”. Si llegara a ser Primer Ministro, esta forma de actuar podría verse limitada por las responsabilidades del cargo. Analistas sugieren que su éxito previo se basó en su posición como líder regional, fuera de las ataduras del poder central. Su posible ascenso a Downing Street plantea interrogantes sobre cómo adaptará su estilo de liderazgo. La experiencia de 2020 lo posiciona como un político con capacidad de movilización y defensa de intereses regionales.
