El Parlamento búlgaro ha aprobado una extensión de un año para la vigencia de las leyes de control de precios. La nueva legislación obliga a las empresas a justificar sus precios y demostrar que están basados en fundamentos económicos sólidos. Los organismos de control supervisarán el cumplimiento y podrán investigar aumentos de precios considerados injustificados. Esta medida busca proteger a los consumidores de incrementos abusivos en el costo de los bienes y servicios. Las empresas deberán presentar documentación que respalde la formación de sus precios. La ley se fundamenta en el principio de presunción de culpabilidad invertida en materia de precios. Se espera que la medida tenga un impacto significativo en la transparencia del mercado búlgaro.