Varios jóvenes fueron sentenciados tras alquilar una villa en el centro de Bucarest para celebrar el Año Nuevo y causar graves daños materiales. Los implicados fueron hallados culpables del delito de destrucción tras devastar paredes y mobiliario. Entre los actos vandálicos, destaca que los acusados lanzaron televisores desde la planta alta del inmueble. La justicia ha impuesto penas de entre seis y ocho meses de prisión, las cuales han sido suspendidas. Los daños materiales ocasionados en la propiedad se estiman entre los 20.000 y 30.000 euros. El proceso judicial concluyó con la determinación de responsabilidad penal para todos los involucrados.
