El referéndum del Brexit en 2016 marcó el inicio de una ola populista que transformó la política occidental, especialmente en el Reino Unido. Diez años después de este evento histórico, el país se prepara para recibir a su séptimo primer ministro, reflejando una profunda inestabilidad política. En la última década, el Reino Unido ha experimentado el cambio de seis primeros ministros, evidenciando la dificultad para consolidar un liderazgo estable. Las promesas de un futuro próspero tras el Brexit no se han materializado, y el país enfrenta desafíos económicos y una creciente fragmentación. Esta situación ha generado una sensación de declive y ha puesto en entredicho las estructuras políticas tradicionales. El populismo, que inicialmente impulsó el Brexit, parece haber contribuido a esta prolongada crisis institucional y a la incertidumbre sobre el futuro del Reino Unido.
