Durante décadas, Brasil ha sido un importante productor de etanol, utilizando tradicionalmente caña de azúcar. Recientemente, la producción de etanol derivado del maíz ha aumentado significativamente. Un subproducto rico en proteínas de este proceso se utiliza como alimento para ganado y está experimentando una alta demanda. Este alimento para animales está siendo exportado a varios países a nivel mundial, incluyendo China. El creciente interés en el etanol de maíz en Brasil está, por lo tanto, intrínsecamente ligado a la industria ganadera global. Este vínculo representa una nueva dinámica en el mercado de commodities agrícolas brasileño, diversificando los usos del maíz más allá del combustible. La demanda de alimento para ganado impulsa la producción de etanol de maíz en Brasil.