El jueves 11 de junio concluyó en Delhi una reunión de alto nivel entre los directores generales de la BGB y la BSF. Durante el encuentro, Bangladesh expresó su profunda preocupación por los asesinatos en la frontera y las tácticas de "push-in" o deportaciones forzosas. Sin embargo, la realidad en el terreno contradice los compromisos alcanzados en la mesa de negociaciones. Inmediatamente después de la reunión, la BSF intentó devolver forzosamente a doce personas, incluidos niños, a través de la frontera de Daulatpur en Kushtia. Menos de 24 horas después, se reportaron incidentes similares en la zona de Kulaura, en Moulvibazar. Estos hechos demuestran que las tensiones y las violaciones de derechos humanos persisten en la zona limítrofe. La situación evidencia una brecha crítica entre los acuerdos diplomáticos y la ejecución operativa en la frontera.