El presidente de Bolivia, Paz, ha decretado el estado de emergencia con el objetivo de poner fin a las manifestaciones y bloqueos carreteros que paralizan el país desde hace seis semanas. Esta medida legal permite al Gobierno desplegar al ejército y a la policía para restablecer el orden público. Las protestas, impulsadas principalmente por sindicatos y seguidores del expresidente Morales, surgieron tras la eliminación de los subsidios al combustible en mayo. Los manifestantes exigen la renuncia del mandatario y un aumento salarial, provocando graves desabastecimientos de alimentos, medicinas y combustible. La crisis se ha intensificado con el asalto a edificios gubernamentales y enfrentamientos violentos que resultaron en al cuarto de noventa detenciones. A pesar de un acuerdo parcial con un sindicato, otros sectores mantienen los bloqueos en rutas hacia La Paz y El Alto. El presidente Paz sostiene que esta es la única vía para evitar que la población siga siendo "rehén" de las medidas de presión.</start_of_turn>
