El obispo de la Diócesis Católica Romana de Kidapawan, en Filipinas, ha señalado el individualismo y la búsqueda del propio beneficio como la causa principal de la corrupción y otros problemas sociales. Según sus declaraciones, la preocupación excesiva por uno mismo lleva a prácticas deshonestas y a la falta de consideración por el bienestar común. El obispo no especificó casos concretos, pero enfatizó que este comportamiento arraigado socava los valores éticos y la integridad en la sociedad. Su declaración busca promover una reflexión sobre la importancia de la solidaridad y la responsabilidad colectiva. La jerarquía católica filipina ha sido vocal en su crítica a la corrupción endémica en el país. Se espera que este llamado a la introspección impulse un debate público sobre la necesidad de un cambio cultural.
