Expertos advierten que el verdadero poder de la industria del juego en Australia reside en la tecnología online, más que en la publicidad televisiva. Estas plataformas utilizan técnicas avanzadas de personalización para dirigirse a los usuarios. La recopilación de datos permite a las aplicaciones de apuestas conocer a los usuarios en profundidad, superando incluso su propio conocimiento. Esta capacidad de segmentación plantea preocupaciones sobre el fomento del juego problemático y la protección de los consumidores. Mientras la publicidad en televisión ha sido objeto de debate político en Canberra, la tecnología subyacente recibe menos atención. Se considera crucial una mayor regulación y transparencia en el uso de datos por parte de estas aplicaciones. La industria se beneficia de la capacidad de adaptar las ofertas y promociones a cada individuo.
